PH compacto: cómo aprovechar un depto de 66 m2.

De los 66 m2 que ocupa este PH –obra de Dulce Cattaneo y Eleonora Ramos, las diseñadoras de Alma Deco–, 48 m2 pertenecen al sector que comprende el baño, la cocina y este ambiente donde conviven el comedor y el dormitorio, mientras que en los 18 m2 restantes se acomodan el living, un escritorio y hasta un pequeño lavadero. Antes de la reforma, el lugar tenía mosaicos graníticos, que se cubrieron con pisos vinílicos símil madera .

Ventanas corredizas de vidrios repartidos llenan de luz natural el espacio que se define por un mix de muebles y elementos heredados y encontrados, que se renuevan con piezas de diseño. Tal es el caso de los estantes de acero inoxidable, que exhiben objetos traídos de distintos viajes.


El comedor, que se ubica junto a la cocina y comparte ambiente con el dormitorio, integra una mesa Cubo realizada en MDF laqueado, con sillas estilo Windsor en blanco y negro. Sobre la mesa encuentran lugar un mantel a rayas, tazas heredadas y una lámpara Gauchita dorada. De frente, un ropero antiguo y un sillón estilo americano, retapizado con lino inglés. Junto a la escalera de acceso, este rincón del estar se arma en torno a un sofá tapizado en velvet  con almohadones de terciopelo y otros nevados y de piel sintética. Lo acompañan una mesita baja, encontrada y recuperada, y una alfombra vintage.


En el mismo lugar del estar, el espacio de trabajo se acomoda en un rincón. El escritorio, una antigua mesa restaurada, da lugar a una lámpara Gauchita negra, diferentes objetos comprados en viajes, una lámina enmarcada y un espejo heredado. Una silla Aluminum los acompaña.


Junto a la escalera de acceso, este rincón del estar se arma en torno a un sofá tapizado en velvet con almohadones de terciopelo y otros nevados y de piel sintética. Lo acompañan una mesita baja, encontrada y recuperada, y una alfombra vintage.



En el ambiente principal, una cortina calada da respaldo a la cama, vestida con un edredón blanco y almohadones de tussor  y de terciopelo teñido a mano . Como mesita de luz, se ubicó una mesa auxiliar con estructura de hierro y tapa de mármol Arabescato, y a los pies, un banquito soporta un canasto con una Monstera deliciosa. Un óleo del artista Romeo Sosa y una lámina comprada en el MoMA decoran las paredes.


El baño, aunque es parte de la reciente reforma, respira un clima de época gracias a sus pisos de cerámica en damero, la araña con caireles y la antigua mesita baja. La cortina de baño y un estante  de acero completan el espacio.



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